viernes, 3 de noviembre de 2017

Escucho a mi cuerpo



"Siempre escucharé a mis entrenadores. Pero, primero escucho a mi cuerpo. Si lo que me dicen está de acuerdo con mi cuerpo, entonces perfecto. Si mi cuerpo no se siente bien con lo que me dicen, entonces mi cuerpo siempre va primero."

Haile Gebrselassie


lunes, 30 de octubre de 2017

Fluye más, fluye mejor.

Algo más sobre la experiencia de fluir

  1. Es el día perfecto. Te encuentras estupendamente. Has entrenado bien. Te has alimentado bien. Todo está en una mágica armonía y toda tu atención está enfocada en cada uno de tus movimientos mientras corres. Sabes lo que hay que hacer en cada instante. No hay pasado, no hay futuro; sólo presente. Estás completamente inmerso en la experiencia, sin pensar en nada más, sin distraerte con ninguna otra cosa. Te diluyes y te conviertes en tu propia experiencia, en lo que estás haciendo. "Be water, my friend" te diría Bruce Lee, porque ESO ES LA EXPERIENCIA DE FLUIR (Flow).
  2. En momentos como éste, todos hemos sentido alguna vez que nuestra percepción del tiempo se diluye mientras nos dejamos sumergir en una actividad con la que disfrutamos mucho, como puede ser el correr.
  3. Mihaly Csikszentmihalyi, el psicólogo investigador del Flow, lo describió como "El placer, deleite, creatividad y el proceso en el que estamos inmersos totalmente en la vida". "Fluir es el estado en el que las personas entran cuando están inmersas en una actividad y nada más importa. La experiencia en sí misma es tan agradable que las personas la seguirán haciendo aunque tengan que sacrificar otros aspectos de la vida por el sólo hecho de hacerlo." ¿Nos identificamos bien con ello? ¿Nos reconocemos? Pues ya tenemos mucho ganado, porque la investigación descubrió que esta experiencia de fluir es igual para cualquier persona, para cualquier cultura, en cualquier edad, condición y sexo.

CONDICIONES PARA QUE SE DE LA EXPERIENCIA DE FLUIR

  1. Saber qué tenemos que hacer.
  2. Saber cómo hacerlo.
  3. Saber cómo de bien lo estamos haciendo en el momento presente.
  4. Saber adónde ir a hacerlo.
  5. Tener desafíos ambiciosos.
  6. Utilizar nuestros mejores recursos personales.
  7. Encontrarnos libres de distracciones.
Vamos al punto nº 5: UN DESAFÍO AMBICIOSO

  • Aquí entra en juego nuestra inteligencia, nuestra sensatez, para elegir un objetivo, un reto, que nos sea difícil pero que, al mismo tiempo, nos haga sentir que somos capaces de asumirlo, de alcanzarlo, aún estando un poco por encima de nuestras capacidades. Eso es precisamente lo que nos motiva y lo vivimos como superación personal.
  • El término medio es la virtud. Si se trata de un objetivo demasiado fácil, es muy probable que nos lleva a aburrirnos, a perder interés por él. Si es tan difícil que nos faltan preparación y conocimientos para lograrlo, es muy posible que abandonemos, que nos sintamos frustrados. El reto ha de ser un poco por encima de nuestra capacidad siendo asumible, acorde con nuestras capacidades, para que signifique que el esfuerzo tiene esa recompensa: el logro. Que seguimos hasta el final, sintiendo que nos estamos superando. Ese punto extra que añadimos al reto es el que nos saca de nuestra "zona de confort". Ni demasiado fácil, ni muy por encima de nuestras posibilidades. Ligeramente difícil.

Ahora al punto nº 6: OBJETIVOS CLAROS Y CONCRETOS

  • Superarte a ti mismo. Vencer a un rival. Siguiendo las reglas de juego, lo importante de verdad es tener objetivos claros para entrar en la experiencia de fluir, para dejarlos a un lado y abandonarnos a la experiencia cuando estamos en acción. Una vez hemos definido nuestro objetivo, cuando ya lo tenemos claro y hemos analizado todo lo que vamos a poner en marcha para ello, hemos de estar presentes en el momento de la acción, entonces nos abandonamos a fluir sin más, sin obsesionarnos por el logro. De lo contrario, es muy fácil caer en el bloqueo, en la confusión y en la ansiedad. Fluir significa siempre placer en la actividad.
  • "Una persona feliz está demasiado satisfecha con el presente como para pensar en el futuro", (Albert Einstein).

Y el punto nº 7: CONCENTRACIÓN

  • "Concentrarse en una sola actividad, es la mejor forma, la mejor condición para entrar en la expeciencia de fluir". Quizá nuestro mayor reto sea la no-distracción en el mundo en el que nos ha tocado vivir. Con tanta tecnología como nos rodea, hemos acabado creando el mito de la multitarea, pensando que así ahorramos tiempo o somos capaces de hacer  muchas más cosas a la vez. Las evidencias científicas no van por ahí y demuestran todo lo contrario: que somos menos productivos, porque nuestro cerebro no procesa como un ordenador, no filatra la información igual cuando, con la multitarea, lo único que estamos haciendo es pasar de una cosa a otra rápidamente.
  • Lo que neceistamos de verdad es esatar concentrados en lo que estamos haciendo, que nada nos despiste y que tengamos el control de nosotros mismos en todo momento. Si ponemos el ejemplo de las carreras por montaña lo entenderemos fácilmente, porque cuanto más extremas son las dificultades del medio, como en alta montaña, crestas, etc., más aún necesitamos de esa concentración para no perder la atención y la experiencia de fluir. ¡No se me ocurre correr y saltar de piedra en piedra en una cresta, con precipicios a ambos lados de cientos de metros, pensando si la playlist que estoy escuchando es la adecuada...!
  • La ciencia ha demostrado que si habituamos a nuestro cerebro a cambiar contínuamente de tareas, pierde tiempo, incrementa el número de errores y la retención en la memoria es mucho peor. La adicción a la multitarea se ha convertido en una epidemia tecnológica.
  • En el polo opuesto está quien protege su integridad, su espacio, su entorno, libre de distracciones, para poder fluir con naturalidad. Casi como un ermitaño, quizá "sacrificando" otros aspectos de la vida para centrarse en lo que considera importante. Como un escritor. Como un artesano. Como un científico. Felizmente concentrados en sus tareas, aislándose de todo lo demás.

lunes, 12 de junio de 2017

Somos seres químicos

Somos el producto de nuestra bioquímica

Extraído del libro: Evolve your brain: The science of changing your mind,

de Joe Dispenza.

Los seres humanos "somos el producto de nuestra bioquímica, tanto nuestras células como nuestros estados de ánimo, nuestras creencias, percepciones sensoriales, emociones e incluso lo que experimentamos y aprendemos."

Con cada uno de nuestros pensamientos, "producimos sustancias químicas que, a su vez, provocan sentimientos y otras reacciones corporales. Nuestro organismo se acostumbra al nivel de sustancias químicas que circulan por el torrente sanguíneo, rodean nuestras células o inundan nuestro cerebro."
Tenemos tres medios para comunicarnos químicamente: los neurotransmisores, los péptidos y las hormonas.

Candance Pert propone un modelo nuevo: el cerebro químico, como un segundo sistema nervioso. Un "sistema de base química, sin lugar a dudas, el más antiguo y más básico para el organismo. (...) péptidos como las endorfinas, por ejemplo, que se fabricaban en el interior de las células mucho antes de que existieran las dendritas, los axones e incluso las neuronas; de hecho, antes aún de que existieran los cerebros."

Como seres químicos que somos, "nuestros estados de ánimo, nuestras creencias, percepciones sensoriales, emociones e incluso lo que aprendemos y experimentamos" producimos millones de y millones de reacciones químicas y operaciones al respirar, digerir, luchar contra las infecciones, movernos, pensar, sentir...

"Cuanto más experimentamos una emoción en particular, más receptores desarrollaremos para esa emoción en nuestras células."

Los "mensajeros de nuestras emociones" son los péptidos. Y todas las células de nuestro organismo disponen de receptores para ellos, formados por proteínas. El número de receptores de una célula diana no permanece constante a lo largo del día, ni siquiera en un mismo minuto. 

"El cuerpo hace lo que está acostumbrado a hacer. Quiere preservar el estado químico al que nos hemos habituado." Cuando nos son muy familiares unas determinadas emociones, acabamos reafirmándonos a nosotros mismos como una "persona que siente de terminada manera", identificándonos con ella. (...) Dado que una de las funciones biológicas principales  es el mantenimiento del equilibrio homeostático, haremos todo lo que esté en nuestra mano para mantener esta continuidad química, basada en las necesidades celulares más básicas a nivel biológico. El cuerpo se ha convertido ahora en la morada de la mente."

"Sabemos que los péptidos son pequeñas proteínas que se comportan como mensajeros químicos, que se producen en el hipotálamo y son liberados en la hipófisis. Cuando llegan al torrente sanguíneo, se abren camino hasta los distintos órganos y tejidos del cuerpo. (...) Una vez que un péptido se une a su receptor, la estructura de éste cambia y envía una señal al ADN celular." (...) Todas las células son máquinas productoras de proteínas. (...) El ADN celular es el que se encarga de la producción de proteínas. Y estas se componen de moléculas más pequeñas llamadas aminoácidos. Cuando un péptido se une a su receptor, deja instrucciones para desenrollar el ADN celular a fin de comenzar la fabricación de las distintas proteínas relacionadas."

"Si las células reciben las mismas órdenes químicas correspondientes a los mismos estados emocionales, nuestros genes empezarán a desgastarse; sería algo así como llevar un coche siempre en la misma marcha. Si el ADN comienza a utilizarse demasiado, las células fabricarán proteínas más 'baratas' a partir de ese ADN." (...) Este desgaste es el resultado de la producción inadecuada de proteínas. (...) Cuando fabricamos proteínas más baratas, el cuerpo empieza a debilitarse."

"La expresión de la vida es la expresión de las proteínas. si siempre les damos a las células las mismas órdenes basadas en las mismas actitudes asociadas con los mismos sentimientos, fabricaremos los mismos péptidos. En consecuencia, no enviaremos nuevas señales a las células paraque activen la expresión de nuevos genes." (...) Si vivimos los mismos sentimientos día tras día, ten por seguro que esas sustancias químicas acabarán por desgastar el ADN celular y comenzarán a fabricar proteínas alteradas. El ADN de la célula empezará a funcionar mal."

"Todas nuestras actitudes emocionales (algunos creen que son causadas por cosas ajenas a nosotros) no son sólo el resultado de lo que percibimos en la realidad en base a nuestra estructura neurológica, sino también de lo adictos que somos a los sentimientos que deseamos sentir." (...) La continuidad química de cualquier estado emocional que haya mos mantenido a los largo de los años con los mismos sentimientos diarios, provoca pensamientos que se vuelven contra nosotros. A fin de cuentas, lo que pensamos y nuestra forma de reaccionar nos afectan. Ahora podremos comprender el verdadero significado del dicho: 'Cuando juzgamos a otro, en realidad nos juzgamos a nosotros mismos'."

"La expresión de proteínas es la expresión de la vida y de la salud. Así pues, ¿quién da las ódenes para crear las sustancias químicas que determinan la expresión de la salud? Nosotros. Es nuestra actitud, tanto consciente como inconsciente, la que activa las redes neurales que desencadenan la producción de sustancias químicas en el hipotálamo, que a su vez envía señales a las células en forma de péptidos, que a su vez activan el ADN para expresar nuestros genes a fin de fabricar proteínas, ya sean las mismas o diferentes. Para cambiar las proteínas que expresamos a nivel celular y que afectan a nuestra salud, debemos cambiar nuestra actitud a fin de que las células reciban una nueva señal." (...) Puesto que la expresión de las proteínas es lo que determina la salud corporal, nuestras actitud y nuestra forma de controlar los pensamientos tiene mucho que ver con nuestra salud (en general)."

¿En qué "modo" vivimos?

Puedo equivocarme, pero tengo la percepción de vivir en una sociedad donde mucha gente se ha instalado en la "mentalidad de la creencia". Y es que "creer" significa dejar de investigar, dejar de dudar, de impusarse por la curiosidad y el deseo de avanzar. Cuando uno cree, deja de hacer todo ésto. Se crea una "mentalidad fija", lo contrario de una "mentalidad creativa". Esto empobrece la investigación, como digo, paralizando la evolución.
Profundizando un poco más, resulta que esta mente fija o de la creencia, responde ante cualquier reto, ante cualquier objección a sus planteamientos, de manera casi automática, en "modo supervivencia": con patrones de ataque, huida o bloqueo; los que tenemos instalados en nuestros cerebros de mamíferos desde hace millones de años, a los que recurrimos como "Hommo sapiens sapiens" automáticamente. Esto significa que gran parte de nuestro estrés no se ha resuelto intelectualmente, que hemos respondido con las estructuras más arcaicas de nuestro cerebro que no nos hacen avanzar, sino mantenernos en el mismo lugar sintiendo nuevas amenazas que vienen solo de lo que se establece como CREENCIA GENERAL...
¿En qué "modo" vivimos? ¿En "modo supervivencia", atacando, huyendo o bloqueándonos en nuestras creencias? ¿Somos capaces de ver en las diferencias la riqueza que nos hace plantearnos nuevos retos, evolucionar, investigar, ser curiosos, aventurarnos a lo desconocido?
Ahí lo dejo.

jueves, 18 de mayo de 2017

La adaptación integral

Toda mutación producida mediante una nueva combinación
de factores genéticos que otorga al organismo una nueva
oportunidad de adaptarse a las condiciones del medio significa,
ni más ni menos, que la información sobre ese entorno se ha introducido 
en ese sistema orgánico. La adaptación es básicamente un proceso cognitivo.

KONRAD LORENZ

- Y ¿qué tiene que ver ésto con la carrera de fondo?
- Pues algo muy sencillo, elemental y de enorme importancia: cada vez que corremos, por donde quiera que sea, nuestro organismo humano traza mapas neuronales en nuestro cerebro. En cada oportunidad, se dan todas las condiciones de adaptación al medio en el que corremos. Y estas redes neurales se tejen cada vez con mayor complejidad y perfección, hasta incorporarlas en su carga genética.

- Pero ¿se trata de un proceso consciente?
- Quizá deberíamos comprender que se trata de un proceso sensitivo, que se hace consciente hasta el punto en que se va incorporando de tal manera a la experiencia que, finalmente, se automatiza en gran parte y llega a ser semiinconsciente en el momento en que la adaptación a correr en un medio determinado ha alcanzado un grado de "maestría". La adaptación se va convirtiendo en aprendizaje.

- ¿Cuándo acaba la adaptación?
- No tiene fin. Literalmente: nunca. "Tan sólo en los últimos treinta años, las investigaciones han dado pruebas suficientes de que el cerebro adulto continúa creciendo y cambiando, creando nuevas conexiones sinápticas y eliminando otras. Ahora sabemos que esta capacidad para crear nuevas conexiones se la debemos a la plasticidad cerebral." (Evolve your brain, Joe Dispenza) Obviamente, los sistemas cardiovascular, músculoesquelético y demás van envejeciendo, pero la neuroplasticidad cerebral persiste mientras hay movimiento adaptativo, tanto funcional como estructuralmente.

- Entonces, la adaptación no sólo es biomecánica. Es funcional y también implica cambios en nuestro Sistema Nervioso Central contínuamente, ¿no?
- Así es. Ya no tiene ningún sentido diferenciar entre cuerpo y mente. Somos una sola unidad cuerpo-mente actuando al unísono.

 

Hemisferios cerebrales

Hemisferio izquierdo / Hemisferio derecho

La ciencia ha demostrado y comprobado que cada hemisferio cerebral tiene funciones y modos de operar diferentes, pero ambos hemisferios son ínterdependientes. El hemisferio cerebral izquierdo (HCI) está especializado y encargado de la lógica, de las matemáticas, de actividades lingüísticas ordinarias. El hemisferio cerebral derecho (HCD) controla la cinestesia (o kinestesia), es decir, la posición y el equilibrio de las diversas partes del cuerpo, así como la sensibilidad artística o el juicio especial. El HCI es como un centro de negocios, el lugar que necesitamos para sobrevivir. El HCD es el existencial, el sitio en el que vivimos y estimamos. El HCI nos lleva allá donde vamos; El HCD es el que nos pone en contacto con el lugar en el que estamos. El HCI es el "cerebro utilitario": recibe información del mundo, da nombre a las cosas y los fenómenos y ordena toda la información de los sentidos en patrones conocidos; es un procesador de la información que trabaja, poco a poco, de una forma lineal, secuencial. La función principal del HCD es un trabajo de síntesis, de elaboración de relaciones entre las cosas y proporcionar una visión o perspectiva general; es el cerebro "holístico" integrador e "intuitivo", conectando todos los puntos pero sin contarlos. El HCD se asocia con la música, con la poesía. El HCD parece controlar la consciencia del cuerpo, nos proporciona un sentido de nuestra presencia física sobre al tierra.




"Quizá las crisis que amenazan a la humanidad en nuestro tiempo surjan de un simple desequilibrio funcional, una distribución de fuerza desigual en los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro. Es posible que necesitemos una pequeña reparación eléctrica, un nuevo cableado de los circuitos cerebrales. A lo mejor si ejercitamos el hemisferio derecho con técnicas como la meditación o la exposición al arte, a la música y a la naturaleza podamos obtener una nueva cordura o consciencia y una forma de vida más integrada."
"Quizá esté teniendo lugar una nueva y necesaria mutación que pretende corregir los desequilibrios culturales y evolutivos de los últimos pocos miles de años."
Se pregunta Wes "Scoop" Nisker en The Essential Crazy Wisdom, acerca de la predominancia que nuestro mundo ha dado al HCI y el giro evolutivo que podría tomar nuestro cerebro y conducta social equilibrándolo más con el HCD.




martes, 14 de marzo de 2017

¿ESCUCHAS?

ATENCIÓN, SALUD Y ENFERMEDAD


"Creemos que, si estamos sanos, podemos dejar de prestar atención durante largos periodos de tiempo, pero lo cierto es que mal podremos cuidar adecuadamente de nuestro cuerpo y de nuestra mente si ignoramos los signos y los síntomas, aún sutiles, que se presenten. Tal des-atención puede acabar conduciendo a una des-conexión, una atrofia y una obstrucción de vías cuya integridad resulta esencial para el mantenimiento de los procesos dinámicos necesarios para la conservación de la salud. Esta desconexión puede, a su vez, conducir a una dis-regulación en la que las cosas empiezan a funcionar mal y nos aleja del equilibrio homeostático. Y la desregulación, por último, acaba provocando una claro des-orden celular, tisular, orgánico y sistémico que va acompañada de la emergencia de todo tipo de procesos caóticos que acaban manifestándose como mal-estar o, dicho de otro modo, como enfermedad."

La práctica de la atención plena
Jon Kabat-Zinn
(pp. 125-126)


  • Muy especialmente entre los corredores minimalistas y descalzos, hablamos a menudo de "escuchar al cuerpo". Hacemos un especial hincapié en la atención que podemos a las sensaciones de nuestros pies en particular y de todo nuestro cuerpo en general.
  • Esta forma de correr nos hace especialmente sensibles a no huir de nada. Más bien, al contrario: a ir asumiendo que todo lo que vayamos sintiendo, al correr descalzos o minimalistas, se va a ir convirtiendo en un nuevo aprendizaje o, quizás, en un re-aprendizaje, en el que vamos a ir valorando y acumulando experiencias, atendiendo a cada una de ellas. No dejando pasar nada por alto, porque puede significar un error.
  • Nuestra adaptación a correr de manera natural (descalzo o minimalista) dependerá de nuestra atención, de nuestra cualidad humana de poner consciencia en nuestro movimiento, nuestro apoyo, nuestra fluidez, de nuestra posición y equilibrio corporal, de nuestra propiocepción... que irán tejiendo unas nuevas redes neuronales, además de todos los cambios corporales que ya conocemos (mejora cardio-vascular y respiratorio, fortalecimiento de músculos, tendones y huesos, capilaridad... ).
  • Esas nuevas y complejas redes neuronales no sólo nos servirán para facilitarnos el retraso de la fatiga en la carrera, sino que nos reconectarán con nuestro propio equilibrio interno, haciéndonos más intuitivos también. Y, en este proceso, la facultad humana que más nos ayuda es la atención.
  • Por tanto, entrenar la atención en todo este proceso de adaptación, (o transición, acondicionamiento, habituación, adecuación... como lo queramos llamar), es esencial. Es vital ese "escuchar el cuerpo" porque esa es la manera de practicar la atención: el mindfulness del correr natural.
  • De otra manera, des-atendiendo las señales de nuestros sentidos, de nuestra intuición, de nuestra consciencia (de nuestra mente), propiocepción... será más fácil caer otra vez en el error y lesionarnos inútilmente.