viernes, 31 de mayo de 2019

THE WAYSEER MANIFESTO Subtitulos en Español Video HD




- De acuerdo con el espíritu y gran parte del contenido.
- Pienso que cada cual ha de ser su propio referente, dentro de esta corriente de transformación.

viernes, 3 de mayo de 2019

Beneficios del contacto descalzo con la Tierra


Libérate del aislamiento energético y eléctrico y contacta con la Tierra


Las ventajas de vivir conectado a la Tierra

El contacto con la superficie de la tierra equilibra los sistemas biológicos.
  1. Te relaja. La activación del sistema nervioso parasimpático reduce los síntomas de ansiedad, las frecuencias cardiacas y respiratoria, la tensión arterial y la secreción de las hormonas estresantes adrenalina y cortisol.
  2. Desinflama. Los electrones que proceden del suelo reducen la inflamación y la oxidación, y con ello, el dolor y los daños sobre las células.
  3. Proporciona energía. Karol y Pawel Sokal han mostrado que reduce la concentración de glucosa en sangre y orina, estabiliza los niveles de hierro, regula la homeostasis del calciofósforo y favorece la obtención de energía.
  4. Te protege. Evita los efectos negativos de los campos electromagnéticos sobre el organismo.
  5. Sincroniza tus ritmos. Contribuye a que los ritmos del cuerpo estén armonizados con la noche y el día. Mejora tanto el sueño por la noche como la sensación de vitalidad durante el día.
  6. Fuente: https://www.cuerpomente.com/salud-natural/terapias-naturales/earthing-beneficios-caminar-descalzo_1174

lunes, 11 de marzo de 2019

¿Qué he aprendido de mi manera de correr en estos últimos años?

Publiqué esto en mi muro de Facebook hace cuatro años, y no cambio nada, ni un punto, ni una coma. Al contrario: me afianzo en lo mismo, mientras pasan los años y los kilómetros...


Josep-Manel Vert
He aprendido del correr a no medirme más que conmigo mismo. He aprendido a ver el esfuerzo de los demás como algo admirable, que me llena y me emociona, lo mismo con el señor de más 90 años que corre como un campeón los 60 m lisos, con la señora que cruza los Andes en tres días y más de 100 km, que con aquel o aquella que hace unas marcas extraordinarias, deja el crono temblando, como con todos aquellos hombres y mujeres, jóvenes, viejos, niños, adolescentes... que cada día se esfuerzan y disfrutan entrenando y lanzándose a las carreras populares... A SER UNO CON TODOS. He aprendido a SER LO MISMO, igual a todos, sin distinción de ninguna clase. He aprendido a sumarme a la manada humana que somos para CELEBRAR LA VIDA corriendo, por el mero placer de movernos. Lo hemos hecho durante cientos de miles de años. Nos parece que es nuevo. Pero lo único nuevo es esa "epidermis" que vestimos de colores en la ropa, calzado y demás complementos modernos... ME MOTIVA TODO, ME MOTIVAN TOD@S: l@s rápidos, l@s del montón y l@s lent@s... Cada cual con su propia historia. No me canso de que me expliquen y me muestren sus logros personales de cada día, entrenamiento o carrera. Disfruto con todo ello. Es cierto, ahora me siento MÁS SALVAJE, más silvestre, menos amaestrado por normas o discursos que no van a hacer de mi un gran atleta, pero sí me ayudan a mejorar en lo posible. LO POSIBLE, sí. Lo posible lo hacemos antes que nada en nuestra mente, en nuestra motivación. Mucho antes que en nuestros músculos, tendones y huesos. Antes que nada está en nuestro espíritu de volver a recorrer la Tierra corriendo. Parece que mucha gente lo olvida, pero yo lo reivindico como necesidad humana. Primero que nada NUESTRA MOTIVACIÓN INQUEBRANTABLE: no abandonar nunca, no dejarnos vencer, no dejar de disfrutar, no dejar de intentarlo, no dejar de correr. Muchas gracias por ayudarme a hacerlo posible.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Cómo empezar a

dar tus primeros pasos descalzo


  •  Anda descalzo por tu casa todo el tiempo que puedas. Cuanto más consciente seas de tus cualidades como descalzo, tanto mejor: tus ventajas y tus dificultades. No te agobies, porque todo tiene su proceso. ¡No se construyó Roma en un día! "Vivimos en la era de la prisa y la tontería..." cantaba Antonio Carmona de Ketama. Concédete este tiempo, porque en la intimidad de tu casa te será mucho más fácil y agradable. Multitud de pueblos y culturas de la Tierra se descalzan al entrar en casa o en lugares que consideran dignos de respeto.
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  • El siguiente paso lo darás dispuesto a recorrer tu mundo. Estés cerca de un parque, playa, camino, prado o campo, será sencillamente andar primero descalzo por terreno natural. Es importante ésto: lo más natural posible. Sin que te importe mucho la época del año, sin castigarte, pero retándote contínuamente, todos los días, a andar un poco y sentir todas las irregularidades del suelo. Todo lo que pueda presentarse, sin huir de nada, sin temer hacerte daño, pero retándote. Poco a poco. Pasar de la intimidad de casa a recorrer el mundo tal como es.
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  • Cuando hayas conseguido andar descalzo de esta manera, unos veinte o treinta minutos más o menos, espontáneamente te vendrá el impulso de trotar. Es más que posible que mucho antes y no será cuestión de "resistirte al impulso" sino de ir tanteando. Tal como hacías tras una lesión, que te impidió correr. Necesitarás varios meses -sí meses- de "rehabilitación descalcista". Es normal: ¡se han de alargar muchas estructuras, desde el pie, de toda la cadena muscular que hace que seas un ser humano bípedo! Y esto requiere de tu tiempo, paciencia, constancia, motivación y ganas. Pero, recuerda: reta, no castigues en exceso.
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  • Apenas en un trimestre, te darás cuenta también de ciertos cambios sorprendentes: andarás distinto, más erguido, te dolerá menos la espalda y rechazarás más tiempo la silla -la enemiga silenciosa que hace más daño que nada a tu cuerpo-, querrás moverte más ¡y mejor! Además, algo que realmente te puede ayudar es combinar con algunos ejercicios sencillos y ancestrales: primero las sentadillas, luego -también poco a poco- ponerte de cuclillas, colgarte y sentir tu peso, hacer flexiones... y más. A partir de aquí, ayuda mucho controlar el tiempo sentado, alternar diferentes movimientos a lo largo del día como, por ejemplo, andar de puntillas, de talón y con el canto exterior del pie y otros ejercicios de fortalecimiento del pie.
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  • Por último -y de momento-, confórmate con este proceso y empieza a disfrutar, con la misma pauta de ir retándote poco a poco, siempre sin castigarte en exceso. Aunque te resulte difícil, es mejor "quedarte con algo de hambre" ahora y no lamentar el tremendo error de querer ir mucho más deprisa de lo que eres realmente capaz. Tu fuerza, vitalidad, rapidez y resistencia se entrenan con tiempo y esfuerzo  continuado y no con tentativas discontinuas. Y, sobretodo, disfruta, disfruta y disfruta. Has "reconstruido" tu cuerpo para moverte como un ser humano.
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martes, 4 de septiembre de 2018

CUATRO CONCEPTOS Y UNA CLAVE

BAREFOOT & MINIMALIST

 

TRANSICIÓN y ADAPTACIÓN: Llamamos transición minimalista al tiempo de adaptación que necesitamos para adiestrarnos en correr de una manera natural: es decir, con el mínimo calzado o descalzos.
Si ya hacemos algun deporte, será una adaptación distinta: nos tendremos que centrar más que nada en aquellas estructuras que se van a mover y alargar de manera diferente: cadenas musculares que van desde el dedo gordo del pie hasta la cadera por detrás de la pierna. No sólo los pies, puesto que están implicados los tendones de Aquiles, sóleos, isquios y, sobre todo fascia plantar y extensores de los dedos (empeine).
Cuando empezamos a correr (minimalista o no), lo primero a lo que nos adaptamos es a respirar. Necesitamos este tiempo de transición para pasar del sedentarismo al movimiento. 
La 1ª adaptación es siempre la cardio-respiratoria. La 2ª adaptación es muscular; la 3ª es tendinosa; y la 4ª es ósea. De manera que cada adaptación tiene su tiempo, su transición, hasta que llegue ese punto de maestría, en donde se equilibran y funcionan todas las adaptaciones a la vez, tras años de práctica continuada. Técnicamente, se habla de varios años para la mayoría de las personas. Los huesos, por ejemplo, tardan dos años mínimo. Sin  embargo, apenas se necesitan entre 60 y 90 días para poner un cuerpo normal a tono y en forma. Se ha de señalar igualmente que los ligamentos y fibras tendinosas necesitan, como mínimo, de varios meses para llegar a un buen tono.
Por lo tanto, transición significa tiempo de adaptación, que, como vemos, es distinto para cada tejido y sistema.

HOMEOSTASIS Y ENTROPÍA: Homeostasis es un término científico que nos lleva directamente a la idea de equilibrio o, mejor aún, a la tendencia hacia el equilibrio. Una propiedad natural de los organismos vivos que tiende siempre a equilibrarse, a estabilizarse, entre su condición interna y el medio externo. Un sistema de autorregulación de los seres vivos. Por ejemplo, la aclimatación a la altura o a condiciones atmosféricas, temperatura y humedad formarían parte de la adaptación a correr en altura, en climas húmedos, en desiertos, etc. Una reacción homeostática reguladora del ser humano al correr, por ejemplo, es sudar para mantener un frescor necesario. Otro, muy importante: el índice glucémico, el nivel de azúcar en sangre como regulador energético. Y así, podríamos continuar, ya que la homeostasis es la base principal del buen funcionamiento de nuestro sistema inmunológico, de nuestra salud.
¿Y la entropía"A mayor entropía, menor calidad de la energía y mayor tendencia al caos." Si el desgaste que sufrimos es mayor que nuestra capacidad de reequilibrarnos -nuestra capacidad de autoregularnos, la homeostasis de nuestro organismo-, entramos en terreno peligroso, desajustando nuestros mecanismos biológicos de supervivencia.


En resumen, lo que más nos interesa a la hora de comenzar este camino hacia el minimalismo es que lo habremos de hacer progresando en calidad y cantidad entre estos cuatro conceptos. La práctica, las sensaciones y el biofeedback (o retroalimentación) y la integración de nuestras adaptaciones darán la medida de nuestra satisfacción y mejora como corredores minimalistas. Para ello, una clave en dos líneas nos puede servir de gran recordatorio en todo el proceso: NO MUY LEJOS, NO MUY RÁPIDO. La distancia y la velocidad que corramos crearán un diálogo entre nuestro organismo y nuestro esfuerzo. Será de importancia decisiva no imponernos distancias inalcanzables cuando estamos comenzando, como tampoco pretender correr más rápido que lo que nos "permita" nuestro organismo al completo. Tendremos que ir afinando como se hace con un instrumento musical de cuerda: ni en exceso, ni en defecto. Incrementando la práctica conforme podamos asumir el esfuerzo, sin pasarnos y sin que sea demasiado poco.


 Not too far.


Not too fast.

miércoles, 1 de agosto de 2018

CORRE COMO UN GUERRERO. El caballo del viento.


Lung·ta: el caballo del viento


  1. Comunicar.
  2. Lung·ta: el caballo del viento.
  3. Nuestra naturaleza fundamental.


1. Comunicar

  • Con la confianza que nos ofrece correr con amigos y conocidos, espontáneamente, comentamos y comunicamos a menudo nuestros estados de ánimo antes, durante y después de la carrera. Un momento en que nos relajamos y podemos intercambiar cuestiones tanto importantes como circunstanciales, pero que nos hacen sentir unidos en el mismo objetivo. La conversación transforma el correr, pasando de ser un deporte individual a otro más gregario, comunitario. Este nos hace más receptivos también: intercambiamos ideas, pensamientos, sentimientos, que fluyen con libertad. De hecho, puede ocurrir que, utilizada adecuadamente, esta conversación puede ayudarnos y estimularnos, puede que comprendamos cuestiones que resultaban algo impenetrables hasta entonces.
  • La comunicación real con otras personas transformará nuestras conversaciones, que pasarán de decir cualquier cosa que se nos pasa por la cabeza, a un arte: un fluir armonioso de nuestro interior en intercambio con nuestros compañeros y compañeras.
  • No es algo que tenga suceder necesariamente porque, a veces, no hacen falta demasiadas palabras para entendernos, para comunicarnos con esta facilidad y naturalidad. De hecho, se intercalan silencios muy apropiados, en estas ocasiones, y sabemos espontáneamente también interpretarlos de la manera adecuada. La sensibilidad y la percepción están despiertas y son inteligentes para conocerlos, creando tanto espacios como vínculos de amistad y empatía.





2. Lung·ta: el caballo del viento

  • El correr se ha convertido en una actividad más que gratificante: nos desborda de energía y nos volvamos a mostrarla, entregándonos a los demás con total espontaneidad también, deseando comunicar y contagiar un nuevo espíritu, un fresco y renovado ánimo saludable y vital. Esta es una consecuencia natural. Estamos en mejor forma de lo que podíamos imaginar, tenemos una gran confianza en nosotros mismos, en nuestra potencialidad, y deseamos compartirlo todo deseando que que haya mucha gente que se beneficie de ello, desde los familiares y más cercanos, hasta los conocidos y compañeros de trabajo y vecinos. Este entusiasmo lo llevamos muchas veces a la práctica con actividades y carreras que conocemos solidarias, benéficas, altruistas, con ánimo de recaudar fondos honestamente por una buena causa.
  • Esta es una forma de conectar con la naturaleza saludable y positiva de la humanidad, creando fuertes lazos de empatía. Descubrimos aquí cualidades humanas en muchas personas que nos eran lejanas, desconocidas, ahora como comunes, unidas en la misma carrera. Una bondad inherente en el corazón de la humanidad, incluso cuando suceden cosas terribles.
  • "Corriendo y meditando nos convertimos en mejores ciudadanos del mundo. Nuestra estima, disciplina y energía beneficia a un círculo mucho más amplio." Nos hemos tomado esta responsabilidad para con los demás, también, sin que nadie ni nada nos haya obligado. Lo hacemos de manera natural.
  • "Estas cualidades son el combustible para el caballo del viento, la esencia de la fase final del aprendizaje del "guerrero corredor". "La palabra tibetana es lung·taLung quiere decir "viento", y ta "caballo". El caballo del viento es la energía vital que surge de manera natural cuando nos formamos en el camino del tigre, el león, el garuda y el dragón. El viento representa el despertar completo de la mente humana. El caballo representa la oportunidad, éxito y rapidez." Aparece dibujado en las banderas de oración (llamadas comúnmente de la misma forma: lungta), ondeando al viento, siempre en lugares altos, con el deseo de expandir universalmente esta energía de servir de beneficio a todos los seres. El caballo suele ilustrarse con una joya ardiente en su lomo, conocida como la "joya que concede todos los deseos", lo que simboliza y representa la mente iluminada capaz de cualquier cosa, la fuente de la felicidad y del gozo que significa ser de beneficio a los demás.
  • Por tanto, esta última fase del adiestramiento consiste en tomar la decisión y trabajar en ser de beneficio real para los demás, para la sociedad. Un espíritu de quien corre y comparte con el mundo que le rodea.
  • Quienes corren suelen ser gente optimista. Y ese optimismo es lo que muchos otros necesitan. Mucha gente que se ha dado por vencida por la agresividad y el pesimismo, al menos tendrá otro punto de vista en el que mirar y quizá apoyarse, quizá despertando a un ánimo nuevo y fortalecedor. Ningún corredor menosprecia el valor del esfuerzo, la disciplina y la dedicación honesta y humilde de su entrenamiento. Sabe lo que cuesta. Sabe apreciarlo. Se satisface en los logros y conoce, primero con sencillos éxitos y, más adelante, con la experiencia que da la continuidad en el tiempo, la satisfacción de logros mayores. Además, todo aquello que hace en pro del deporte, en beneficio de muchos, en actividades solidarias... todo ello forma parte de esta energía del caballo del viento, con una nueva y fuerte consciencia colectiva en la que, de manera natural, sabe también que es aquello que más beneficia. Esta consciencia colectiva con esta gran energía es precisamente lo que necesitamos, por todos los medios, la humanidad entera, a escala planetaria, más que nunca: la energía del caballo del viento.
  • Todos estamos dotados para esta energía. Todos tenemos algo que ofrecer. Todo lo que hacemos importa, por insignificante que pueda parecer. La cuestión es el optimismo, la confianza y el compromiso. De esta manera, toda nuestra actividad ya no es "meramente deportiva" sino que es una actividad que nos inunda de satisfacciones, tanto a nivel personal como comunitario, aportándonos alegría desbordante. Todos salimos ganando.


3. Nuestra naturaleza fundamental

  • Una de las grandes máximas de las enseñanzas tradicionales en meditación es que nuestra naturaleza fundamental, nuestra naturaleza básica, ya es perfecta, sin nacimiento, desde siempre... pero que necesitamos "un ligero ajuste". Este ajuste, en realidad, significa un gran cambio en nuestra manera de percibirnos, puesto que lo que quiere decir es que bajo capas y capas de condicionamientos y engaños de la mente, como de una cebolla que vamos abriendo, finalmente, se encuentra nuestra naturaleza inmaculada, no nacida y pura de nuestra verdadera mente, no de la convencional y condicionada sino de nuestra esencia.
  • En esa naturaleza fundamental encontramos también nuestra bondad básica, lo que somos, íntegros y completos. Una bondad en la que conectamos fácilmente, de manera espontánea, cuando nos reconocemos en esta carrera común. Una sensación muy potente, que podemos percibir en nosotros y otros. Algo que sentimos como sanador, enérgico y saludable. Esto nos ayuda mucho a no separar nuestra vida cotidiana, nuestras cosas corrientes de todos los días, con profundos sentimientos y vivencias íntimas, espirituales, (antes que religiosas o experiencias extravagantes o estrambóticas).
  • Podemos correr con esta mente, con este gozo fundamentalmente gratificante y beneficioso. Cuando corremos así, corremos mejor, es posible que más rápido, pero sobretodo haciéndonos sentir mejor. Esta naturaleza, esta bondad básica es precisamente la joya que concede todos los deseos.

martes, 17 de julio de 2018

CORRE COMO UN GUERRERO. 4. El adiestramiento del dragón.




EL ADIESTRAMIENTO DEL DRAGÓN




1. El dragón
2. La respiración del dragón
3. ¿Qué es la mente?
4. El poder de la intención
5. Contemplación del dragón: compasión y altruismo.


1. El dragón



  •  Tanto correr como meditar cuentan con una cualidad misteriosa y secreta que va más allá de las palabras. Y lo que simboliza el dragón en esta fase es esta encarnación de un propósito profundo, de algo que va más allá de las explicaciones y las palabras y que ha de ser experimentado. Son nuestros secretos personales, nuestras sensaciones, pensamientos, ideas... tan nuestro todo que necesita ser expresado, más que explicado. Se trata de un nivel de profundidad humana más íntimo.
  •  Conforme explica Sakyong Mipham, en este nivel, en esta fase del dragón, "la magnanimidad de nuestro ser empieza a brillar de verdad. Al formar y entrenar a la mente y el cuerpo mediante el correr y la meditación, nos hemos hecho fuertes, suaves y amables. Ahora hemos llegado a una encrucijada personal y social. Nuestras carreras y meditación han pasado por una gran transformación. Han dejado de ser actividades realizadas para nuestro beneficio personal: utilizamos nuestros empeños solitarios en beneficio de los demás. Correr puede convertirse en una herramienta que beneficie al mundo."
  • "La intención de utilizar nuestra actividad para beneficiar al prójimo es escurridiza y misteriosa, como el mismo dragón. Pero como meditadores y corredores sabemos que cuando tenemos el coraje suficiente para estar en el presente, también tenemos el poder de transformar el mundo. El dragón encarna todas las lecciones del tigre, el león y el garuda: atento, vivaz y equilibrado. Así pues, el dragón surge como coincidencia y buenos auspicios. En esta fase, el meditador corredor se adapta a este dinamismo: el dragón misterioso y místico es un símbolo del poder inexpresable, de la luminosidad y profundidad de la mente humana."
  •  En la tradición tibetana de Shambhala, el dragón reconoce ese momento en que la mente del guerrero se dirige hacia la sabiduría no conceptual.Lo que se denomina aquí "unión de cielo y tierra". "Una profunda sensación de honestidad, tanto personal como social." Algo difícil de definir que nos conecta sutilmente con los demás.
  • El dragón es el símbolo de todo esto. Se dice que vive en las profundidades de la tierra, pero que también vuela por encima de las nubes, moviéndose y cambiando de velocidad, observando y desapareciendo para volver a adentrarse en penachos de nubes algodonosas. Contrariamente al dragón de Occidente, este no representa al peligro o el mal, ni es aniquilado por san Jorge, sino que en Oriente es muy venerado por su fuerza, magia y los buenos augurios que encarna esta misteriosa criatura. El reino de Buthan se conoce como drukyul: "la tierra de los dragones". En China, el dragón es el símbolo por excelencia de la sabiduría, emblema de emperadores, representación del cielo, el poder y la sabiduría.
  • Esta fase del dragón, representa para corredores y para meditadores el nivel en que desarrollamos la introspección que nos permite conectar con nuestros deseos y aspiraciones más profundos. En estas carreras contemplativas no nos estamos abandonando en fantasías, ni desahogando nuestra mente, sino que la conducimos hacia pensamientos beneficiosos; nos centramos en temas importantes, para nuestra vida y la de los demás. La carrera se convierte en meditación enfocándonos en un pensamiento elegido, un pensamiento compasivo en el que integramos todo, mucho más allá de nosotros mismos.
  • Enfocarnos así puede resultar muy difícil. Correr es un deporte muy individual que, también puede ser muy absorbente. Pero hay otros tipos de pensamientos en los que nos podemos centrar: como, por ejemplo, si decidimos hacer un cambio en nuestra vida. Correr y contemplar pueden ayudarnos a saber cómo llevar a cabo ese cambio. Son actividades que se hacen compatibles. Podemos sopesar errores y contratiempos, contemplando lo que nos gustaría cambiar. Como también nuestras aspiraciones, nuestros sueños. Nos podemos observar corriendo hacia lo que queremos conseguir. Podemos utilizar nuestra imaginación para ello.
  • Que nos comportemos como estúpidos o como sabios, depende de cómo utilizamos lo que somos, de utilizar nuestra imaginación, de ver las posibilidades que se nos presentan. "Cuando la vida nos enfrenta a desafíos y somos capaces de utilizarlos, entonces somos sabios. Cuando nos superan y somos incapaces de apreciar sus posibilidades, nos comportamos como estúpidos." "Cuando somos sabios meditando podemos fresco cada momento. Pero una vez que empezamos a perder nuestra imaginación, nos alcanzan los dardos de la apatía. Del mismo modo, si mientras corremos perdemos nuestra imaginación nos habrán alcanzado los dardos de la desidia."
  • "En última instancia, la vida es el proceso de desarrollar la capacidad de percibir siempre cómo utilizar lo que tenemos frente a nosotros. Como la mente es infinita, al igual que las posibilidades, si sucumbimos a la idea de que algo es imposible, nos habremos rendido a la idea de que solo existe una posibilidad."
  • "Ser imaginativo no debería confundirse con ser agresivo. No significa simplemente empujar hacia delante. Significa ser capaz de observar lo que sucede con una perspectiva panorámica de 360º. Mientras que ser agresivo es imponer una dimensión de la realidad."
  • Esta es la invitación que nos ofrece Sakyong Mipham para la carrera de nuestras vidas cotidianas: utilizar nuestra imaginación, explorar y abrirnos al máximo para ver todo tipo de posibilidades, sin encerrarnos, en todos los escenarios que se nos presenten.Ya que la cualidad esencial que nos muestra el dragón es precisamente captar todo tipo de posibilidades.
  •  En esta fase también, nos abrimos a las intuiciones, como a distintas maneras de estar atentos, de captar aquello que nos enseña el medio, nuestra experiencia y cualquier cosa que nos acontezca. De todo podemos aprender. Además, nadie necesita enterarse de qué estamos contemplando. Algunas cosas las compartimos y otras las guardamos para nosotros mismos, guardando un equilibrio entre lo que nos reservamos y lo que manifestamos de nostros mismo. Esto es algo que nos aporta cierto sentido de dignidad y, quizá, hasta de misterio. Pero tampoco nos hacemos demasiado resrvados, porque podríamos perder disponibilidad hacia los demás.
  • El dragón no solo es beneficioso en la carrera, sino también en cualquier aspecto de nuestra vida, puesto que "confiere sabiduría, inspiración e insondabilidad."
 2. La respiración del dragón
  •  No es posible meditar ni tampoco correr sin familiarizarnos con nuestra respiración. Al principio no es fácil seguir la respiración, observarla sin prejuicios, sin cambiarla. Parece como imposible. Pero, poco a poco, vamos tomando confianza relajada y maestría, armonizándonos en esta atención. Vamos probando el "sabor" y la "textura" de nuestra respiración, de manera natural, dependiendo de todo tipo de condiciones en que nos encontremos. "Meditar en nuestra respiración es como un espejo que refleja nuestra mente y nuestra vida." Respiración, conducta, emociones... van todas de la mano, modificándose al unísono. Es algo que podemos observar fácilmente, como también cambiar el patrón, ajustarla, solo con poner atención y consciencia.
  • "Cuando la mente se ve bombardeada con una miríada de pensamientos, hemos de saber que no sugen de la meditación, sino de la vida." (Los pensamientos son movimiento natural de la mente, como olas del mar, agitados o tranquilos). "Nuestra reacción -culpa o rabia, por ejemplo- pudiera dirigirnos a examinar con más atención aspectos particulares de nuestra vida. En este caso, la respiración puede ser una guía para la vida. Otro aspecto que alternaremos será una respiración suave y regular en meditación sentada con otra más vigorosa al correr, que nos servirán y ayudarán la una a la otra y viceversa.
3. ¿Qué es la mente?

  • La mente, como el dragón, es escurridiza. Nadie sabe realmente dónde situarla. En Occidente señalamos la cabeza, el cerebro, como sede de la mente. En Oriente, se señala tradicionalmente el centro del pecho, a la altura del corazón, como su lugar. Pero, tanto en Oriente como en Occidente, nuestra experiencia de la mente es muy personal, algo muy íntimo, como nuestros sentimientos, emociones, pensamientos o estados de ánimo; como nuestras experiencias, recuerdos, ideas.
  • Por lo general, utilizam,os sinónimos de mente como consciencia, intelecto... pero en lenguas de culturas meditativas existen muchos nombres para la mente. Sem es un término tibetano para la mente cognitiva que comprende sujeto y objeto. Pero, también existe la palabra lo para aquello a lo que hace referencia al intelecto: aquello que uno comprende. Igualmente, el término yi se tiliza para la mente cognitiva convencional. La palabra rigpa significa conciencia, pero en dos sentidos: general y no conceptual; a su vez, relacionada con la palabra sánscrita prajña o sabiduría. Namshi significa consciencia, pero hay que diferenciar entre ocho niveles de consciencia. Asimismo, otras palabras hacen referencia a lo que significan "mente iluminada", "mente transcendente", "inteligencia transcendente"...
  • Resumiendo bastante, podemos dividir todas estas descripciones de la mente en dos grandes categorías: 1. la mente convencional de sujeto y objeto, es decir, la mente dualista. 2. la mente transcendente, más allá de sujeto y objeto (la que transciende la dualidad), también denominada "mente de la clara luz", "sabiduría" o "despertar". Entra las características de la mente convencional se incluyen las de claridad y conocimiento que, a través de la práctica de la meditación empezaremos a experimentar y, poco a poco, a expandir hasta un estado de transcendencia. Lo mismo que también irán formando parte de nuestra experiencia corriendo, como en nuestras relaciones humanas y profesionales.


4. El poder de la intención


  • Sobretodo entre las personas que no corren, surge casi siempre la pregunta ¿por qué corres? ¿Por qué corro? ¿Cuál es la motivación? ¿Qué nos impulsa a esforzarnos corriendo? Mayoritariamente, los corredores respondemos, para nosotros mismos y para quienes nos interrogan que lo hacemos por salud, pero también por satisfacción, por el gozo de correr. Porque es como volar, porque nos hace sentir livianos y libres sobre el suelo, conectados con la Tierra y con los elementos, respirando hondamente aire puro, llenando y vaciando nuestros pulmones a plena capacidad.
  • Lo mismo que encontramos similitudes entre el correr y diversas actividades de la vida corriente (como en el trabajo, la empresa, el estudio...), encontramos también un sentido profundo al correr, algo que nos conecta con nosotros mismos sin obstáculos, directamente. Y casi cualquier actividad puede reflejarse en ello. Como también nuestro deseo de mejorar como personas, nuestra trayectoria íntima, espiritual, nuestro deseo de beneficio para nosotros mismos como para los demás.
  • La fuerza de la intención muestra el poder de la mente. Depende mucho de esta intencionalidad, el resultado. Si convertimos nuestra actividad en mera rutina biomecánica, será eso y nada más. Si, por el contrario, deseamos que forme parte de nuestro crecimiento personal y sea de beneficio propio y ajeno, determinará un resultado mucho más amplio. "El poder del dragón es la intención." Esta última intencionalidad de beneficiar a los demás cambia por completo la estructura de nuestro cerebro, de nuestra consciencia, reforzando nuestro cuerpo-mente. Aporta carácter a nuestra manera de ser en el mundo. Además, esta amplia intención aporta dignidad a nuestras carreras, contemplando a todos los seres, incluyéndolos a todos sin límites ni excepción y se convierte en una actividad que ofrecemos al mundo para su beneficio.
  • Nos centramos pues en este estadio en desarrollar esta intención al máximo. Lo que, finalmente, se convierte en un ejercicio liberador, un disfrute. De alguna manera, nos vamos dando cuenta de cómo somos capaces de ayudar a los demás, haciéndonos más fuertes. Con semejante intención y actividad, nuestras ideas y nuestra inspiración fluyen sin obstáculos. La manera en que utilicemos nuestras carreras solo depende de nosotros mismos. No deberíamos olvidar el gran potencial que tiene nuestra intención, ese gran secreto.



5. Contemplación del dragón: compasión y altruismo.

  • "La contemplación del dragón es la ausencia de ego, ir más allá de las limitaciones del yo. Cuando nuestro ego aparece, perdemos perspectiva. No acertamos a considerar cómo se sienten los demás." ¿Qué nos quiere decir con ésto Sakyong Mipham? Lo primero: no que nos menospreciemos, sino que conectemos con los demás. En la base, entrenarnos en la empatía, en ponernos en lugar de los otros, sabiéndonos identificar, con quienes nos rodean (familiares, amigos...), sin darnos tanta prioridad a nosotros mismos.
  • Y es que ocurre muy a menudo que, haciendo deporte, se nos infla fácilmente el ego. Para contrarrestar esta tendencia, hacemos esta contemplación. Para soltar ese apego a la importancia exagerada que nos damos a nosotros mismo. Cuando tenemos "un mal día", "una mala carrera", nuestro ego se derrumba, le "cae una paliza", pero si hay menos tendencia a la sobrevaloración de nuestro ego hay menos posibilidades de descalabro total, de derrota y abatimiento. Solo es una experiencia más. Y puede ocurrir que nos enseñe mucho. Así, vamos desarrollando una especial humildad y ternura. Esta sensación de ligereza que nos da la contemplación del dragón, nos ayuda a ver el espejismo, la ilusión, que es el yo, favoreciendo la deconstrucción del ego, (un mero concepto sin solidez alguna), hasta que seamos capaces de ver que nunca ha existido tal yo, ese ego, y, por tanto, no existe nada de lo que deshacerse. "No es posible perder lo que nunca se tuvo."
  • Esta contemplación suele ocurrir en dos fases: en la primera reflexionamos en las maneras que en que podemos ser menos egocéntricos; en la segunda, más profunda, en la fantasía ilusoria que es el yo.